La vacunación (generalidades)

La vacunación (generalidades)

Para los veterinarios y los médicos, la vacunación se ha convertido en un acto rutinario. Y es que ya hace muchos años que se administran vacunas cada vez más eficaces para prevenir las principales enfermedades infecciosas que aquejan al mundo animal.

Las vacunas son preparadas a partir de- virus o bacterias cuyo poder patógeno ha quedado inhibido, pero cuya capacidad para proteger el organismo contra las agresiones microbianas (poder ininunógeno) sigue intacta, cuando no incrementada. La inyección de una vacuna tiene por objeto estimular el sistema ele defensa del individuo ele manera que este último se encuentre protegido contra la enfermedad. Hay varios factores que pueden influir en la cali dad ele la inmunidad conferida por la vacunación: la presencia de anticuerpos en el calostro, lavía de administración ele la vacuna, la e-dad del animal, su c-s- lado clínico, las infecciones interrecurrentes y los tratamientos eventualmente aplicados durante el periodo de vacunación.

EL CALOSTRO

Está perfectamente demostrado que los anticuerpos presentes en el calostro, ese líquido cuya secreción precede a la subida de la leche después del parlo, pueden dificultar la aparición de- la inmunidad de origen vacunal. Este fenómeno es particularmente nítido en la vacunación contra la parvovirosis. En este caso, los anticuerpos calostrales neutralizan la vacuna. En principio, los anticuerpos de origen materno desaparecen en el plazo de seis a ocho semanas, un plazo que puede resultar más largo. De todas maneras, lo mejor es no vacunar el cachorro demasiado ¡oven.

NATURALEZA DE LA VACUNA

Las vacunas que se comercializan en la actualidad contienen virus o bacterias. Las primeras se preparan a partir le virus vivos modificados o inactivados; son de muy buena calidad y dan una excelente res puesta inmunitaria. Las segundas se componen de bacterias o de extractos bacterianos; la respuesta inmunitaria es menos buena que- en las primeras. Las propiedades inmunógenas ele las vacunas inactivadas se pueden aumentar considerablemente por medio ele coadyuvantes (sustancias que facilitan la absorción o la acción ele un medicamento), aunque éstos, en cambio, pueden dar lugar a reacciones secundarias, locales o generales.

La asociación ele varias valencias vacunales (varias especies de virus o ele bacterias) es bastante frecuente, y, cuando ocurre así, conviene seguir lo más escrupulosamente posible el modo de empleo fijado por el laboratorio fabricante. Hay que tener en cuenta que la dosis vacunal definida es la misma para todos los perros, y que en ningún caso se deben inyectar medias dosis a los animales de tamaño pequeño.

VIA DE ADMINISTRACIÓN DE LA VACUNA

Aquí también es absolutamente necesario que se sigan las recomendaciones del fabricante. Por ejemplo, si éste recomienda la vía subcutánea, no será nada conveniente que se proceda a una inyección intramuscular, y viceversa. En este sentido, resulta importante subrayar que, cuando existen diversas posibilidades, la respuesta inmunilaria del organismo será diferente según el modo de administración de la va cuna. Así, en el caso de la vacunación contra la rabia, la inyección intramuscular resulta más eficaz que la inyección subcutánea. En cambio, por lo que respecta al moquillo, no hay ningún modo ele administración que sea más indicado que otro.

LA EDAD DEL ANIMAL

En el cachorro, aparte del hecho de que los anti cuerpos calostrales condicionan la respuesta vacunal, la baja temperatura, propia del perro recién nacido de una o dos semanas, de-prime el componente celular ele la inmunidad. Por otra parte, las respuestas inmunitarias pierden en calidad a medida que envejece e-1 animal. Así que hay que multiplicar las repeticiones a partir de los ocho años.

EL ESTADO CLÍNICO

Los animales con mala salud tienen una mala res puesta a la vacunación. Asimismo, los estados de des nutrición disminuyen la respuesta inmunitaria.

LAS INFECCIONES INTERRECURRENTES

Es de una gran importancia asegurarse de que los perros que deben vacunarse no están en un periodo de incubación. Algunas enfermedades parasitarias modifican la respuesta inmunitaria deprimiéndola (por ejemplo, la demodecia perturba la actividad dé los linfócitos T).

LAS TERAPÉUTICAS

Cualquier vacunación excluye la utilización concomitante de medicamentos inmunodepresivos, especialmente los corticoides.

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