Las golosinas y las recompensas (2)

Las golosinas y las recompensas (2)

El perro se ha convertido en un consumidor de pleno derecho que da vida a un amplio mercado en el que las golosinas,

cada vez mejor presentadas para con vencer más a los dueños que al animal, ocupan un destacado lugar.

UN MERCADO MUY AMPLIO

Productos de calidad bien envasados

Sólo hay que fijarse en las estanterías del supermercado donde se realiza la compra habitualmente para darse cuenta de que el perro se ha convertido en un consumidor que tiene a su disposición montones de productos específicos, entre ellos las galletas. Al lado ele los diversos tipos ele sacos de pienso se alinean un montón de cajas de galletas, preparadas especial y cuidadosamente para nuestros amigos, envasadas en colores llamativos y dibujos atractivos, con el análisis claramente reseñado de los elementos nutritivos que van a proporcionar al animal, y la lista cuidadosamente detallada de los ingredientes utilizados. Las distintas casas productoras ele alimentos para perros se esfuerzan hoyen día por ofrecer e-1 mejor producto, el que más atraiga al animal por su sabor y al dueño por los nutrientes proporcionados.

Purina

La cantidad ele elementos va a variar en función ele que se trate de galletas, crujientes, huesitos, etc. Por ejemplo, tomando una caja al azar de una de estas estanterías del supermercado, vemos que la composición de las galle-las crujientes de Purina proporciona:

Como se ve estas galletas están pensadas como complemento nutricional, conteniendo minerales y vitaminas además de los elementos habituales. Son crujientes, al perro le gustan mucho y le aportan una buena cantidad de- elementos extra a la vez que se le premia. Purina en este momento tiene por lo menos otros dos tipos ele galletas: los huesitos, que están rellenos de huesos con médula, dando la sensación ele que realmente se trata ele- pequeños huesos y biscuits, que ayudan a limpiar la dentadura y a fortalecer las encías. Purina presenta también unas barritas a modo de huesos: Hearty Chews con distintos sabores.

Nido

Nido presenta por lo menos tres productos: menuditas, quesitos y chulé-titas. Las chulétitas son snacks para perros. Sabrosos y nutritivos bizcochos en forma de chuletita, que contienen harina de trigo enriquecida con harina ele huesos y calcio. Sirven tanto como premio o como alimento complementario. Las menuditas son más pequeñas y los quesitos vienen con sabor a queso para que sean aún más apetecibles por el animal.

Super-Can

Super-Can presenta dos tipos de huesos: huesos y minihuesos. Las composiciones son similares a las anteriores, y presenta dos tamaños diferenciados, en función del tamaño del perro, lo cual es muy buena idea, puesto que no es lo mismo un fox-terrier que un mastín español. También presenta por lo menos otro producto: galletas crujientes ele cuatro sabores, cada una de las cuales aporta un determinado elemento.

Pedigree PAL

Pedigree PAL, presenta la gama Scmackos, que hace de recompensa con tabletas de buey secado vendido en paquetes de cinco unidades. Markies, que presen- la galletas rellenas de hueso con médula. Galletas cilíndricas que simulan huesos con médula. Biscrok,Poíds Net 300g mezcla de tres variedades ele galletas crujientes en forma de hueso, con la idea de servir de complemento nutricional. Multi-Biscrok, producto similar al anterior, pero aún más enriquecido. Pet-Bou, con biscuit, chuleólas y galletas crujientes y naturales.

CONSEJOS PRÁCTICOS

Las anteriores son algunas de las marcas comerciales que podemos encontrar habitualmente en nuestros supermercados. Hay más, y cada vez hay más firmas comerciales ele la alimentación canina que introduce este tipo de productos entre sus ofertas. Como se ve los tipos se repiten y la competencia es muy dura, tratando todos ele presentar el envase- más agradable, el olor más apetecible para el animal, la composición óptima y el mejor precio. El precio medio es ele unas 600 pesetas el kilo. Hay que fijarse en el peso de la caja, el precio, el número de unidades, la composición, y la reacción del perro ante- la golosina. De esta forma elegiremos lo mejor. En el mercado tenemos además toda una serie ele productos para masticar, que sirven para entretener, alimentar y mejorar la boca del animal. Al masticar estos productos el perro favorece la conservación cie los dientes. Se les puede dar ele una a seis piezas al día. Tenemos por ejemplo: la piel de buey, pescado seco, etc. También se pueden encontrar barras vita minadas, huesos de régimen, huesos con plantas, huesos para la piel, huesos para cachorros, huesos para la educación, huesos para perros viejos, huesos de colores, etc. En España cada vez se consumen más productos de este tipo, y el público va aprendiendo que es mejor dar al perro una golosina de este tipo, que no darle un pastel o atiborrarle de galletas con azúcar, y esto es favorecido por la distribución masiva ele estos productos en las superficies donde normalmente se realiza la compra para los humanos.

Share Button

Las golosinas y las recompensas (1)

Las golosinas y las recompensas (1)

El mercado de las golosinas para perros experimenta un enorme crecimiento.

Este complejo mercado agrupa golosinas, galletas, recompensas alimentarias o de masticar y suplementos alimentarios. La naturaleza y el papel de la recompensa están relacionados directamente con las costumbres y rituales del dueño.

VARIAS FORMAS DE RECOMPENSA

La golosina propiamente dicha El gran público considera la golosina para perros como un producto muy emocional, análogo a la golosina humana. Por eso se da con cualquier pretexto, como recompensa, señal ele- afecto, en un reencuentro, después ele un ejercicio, y nunca como sustitutivo de la comida. Esta actitud tiene dos consecuencias. La primera favorece más bien a los profesionales; el mercado ele- la golosina se desarrolla ele manera independiente, sin ninguna relación con el ele los alimentos tradicionales. La segunda es más problemática; los animales adquieren una sobrecarga ele peso nada despreciable. De ahí que algunos veterinarios tengan una opinión desfavorable sobre- la multiplicación cíclales productos.

Otras recompensas May otros muchos productos, algunos de ellos no consumibles, que los dueños pueden distribuir de la misma manera y que- a veces se- presentan como golosinas. El propietario puede darle al perro como re compensa huesos en piel de buey que se mastican, juguetes de plástico o comprimidos mineralizados v vitamínicos. Con estos últimos, el dueño tiene la impresión no sólo ele poner contento a su perro sino también ele velar por su salud y bienestar, pues ninguna de- estas re-compensas provoca aumento ele- peso del animal. El momento y las circunstancias en que se distribuye la recompensa influyen en su naturaleza. Final mente, para el propietario preocupado por el peso ele su perro, la mejor recompensa será la caricia o las palabras ele felicitación. En esto podrá ayudarle el veterinario cuando le- explique el papel ele los suplementos alimentarios en el aumento de peso del perro.

LA RECOMPENSA CONSUMIBLE

Un reflejo corriente Para el dueño cuyo perro tenga (todavía) un peso adecuado, lo que determina la naturaleza de la re compensa consumible son las circunstancias. Si la familia está en la mesa y se presenta el perro, frecuentemente se le dan pequeños trozos ele carne, restos, queso, etc. En la merienda, son los pasteles secos, el pan o el chocolate. Fuera de las comidas, el reflejo ele ir a buscar la caja ele las golosinas se hace más claro porque no se tiene nada en la mano que se le pueda dar al perro. Al final del día, si se tiene la costumbre- de no darle al niño ningún caramelo por la noche antes de acostarse, el perro seguirá el mismo régimen y se contentará con un juguete o una caricia. Si por el contrario se acostumbra a darle al niño un caramelo, el perro tendrá derecho a las golosinas.

Tan goloso como su dueño Existe otro enfoque directamente relacionado con la glucemia del dueño y por tanto con su sensación ele hambre, o más bien a la inversa, con su sensación ele saciedad, incluso ele culpabilidad con respecto al placer gustativo. Así, a menudo ocurre que el dueño dé consumibles cuando personalmente tiene hambre. Del mismo modo, tras una copiosa comida o varias golosinas el dueño se niega a darle más al perro, proyectando en él sus propias sensaciones. Mientras el animal, siempre dispuesto a ingurgitar cualquier cosa, se siente frustrado entonces y parece avergonzado, su dueño interpretará esa actitud como una culpabilidad igual de parte del animal, que comprenderá que ya ha tenido bastante. Con objeto ele limitar esta culpabilización, algunos fabricantes les añaden a las golosinas vitaminas, minerales, elementos esenciales, adecuados para mejorar la salud, la calidad del pelaje o el equilibrio del perro. Así, el dueño podrá cebar a su perro «por su bien».

Para tener un terrón de azúcar La golosina también puede tener un papel de incitación para que el perro ejecute algunas gracias eliando por ejemplo los amigos están presentes. O cuan do para que se divierta la familia se hace ruido agitando el azucarero o la caja de galletas para que el perro acuda dispuesto a plantarse sobre las patas traseras o a dar vueltas por el suelo para conseguir un regalito. También puede ser un medio para llamar al perro cuando se quiere estar seguro de que no anda lejos; así, se le da una recompensa para «darle las gracias» por haber respondido y para que venga cuando se le llama.

¿Para quién es el placer? El gusto por la golosina también se percibe como una prueba ele la buena salud del perro; mientras coma golosinas, todo va bien. Si rechaza una se intenta con otra; y si continúa igual, se va a la consulta del veterinario. Se supone que el perro aceptará cualquier golosina que le proponga su dueño, ya que si éste pone- contento a su perro mimándolo, el perro a su vez lo complacerá dejándose miniar.

Share Button

¡Contacta con Nosotros!

Si tienes alguna duda o interés en algún tema en concreto podemos ayudarte si nos mandas un mensaje con tu nombre & email